Epistola Planeta Tierra‏

Epístola  Planeta Tierra
Amados hermanos en todo el mundo, llamados a predicar el evangelio de Jesucristo, nuestro Señor, Salvador y Redentor, que vive por siempre por los siglos de los siglos, amén.

 

Porque escrito está que por  la maldad de algunos el amor de muchos se enfriará. Porque muchos que una vez fueron hombres de Dios , hoy solo tiene gloria humana y algunos han sido borrados del Libro de la Vida por haberse envanecido y haber caído en apostasía. Porque hay un solo Dios, un solo Jesús y un solo Espíritu Santo que nos hace humillarnos ante Dios y declarar que Jesús es el Señor, que nos hace confesar nuestros pecados y por la sangre de Cristo derramada en la cruz somos limpiados. Pues ya nadie es salvo por ciencia humana, reconocimiento ministerial o gloria humana sino por la fe en Cristo, quien nos manda a predicar su evangelio por todo el mundo, no para gloria nuestra sino para gloria de Dios, no para hacer pactos por dinero sino para recibir las bendiciones del Nuevo Pacto las cuales se reciben por la fe en Cristo. Acaso el que abrió el mar rojo para que el pueblo de Israel cruzara en seco a la tierra prometida no te puede abrir una puerta? Dónde está tú fe? Porque sin fe no somos más que piezas de sangre y carne que ocupan un lugar en la tierra.

 

Por qué debo llevar este mensaje si de esa iglesia solamente quedan los escombros? Aun a los escombros le debes predicar el evangelio de Jesús, para que se cumpla lo escrito en el libro de Oseas: Al tercer día te levantaré. No podrá Jesús levantar a su novia la iglesia? Pues iglesia levántate y llena de aceite tu lámpara porque el novio viene pronto para ser un solo espíritu contigo. Porque hay en la casa que edificaste para Dios mucha inmundicia: fornicación, robo, adulterio, mentira, calumnia y la gracia se apartará de los que tales cosas practican y de ti que lo permites, pues has abandonado el rebaño que Dios te ha dado. Porque un solo evangelio hay y lo has cambiado mas el único Dios no cambiará su juicio para quienes abandonan a sus ovejas. Porque una vez me envanecí y Dios me humilló por lo tanto me humillo para que sea siempre la gloria de Dios y yo me alegré en eso. No juzgo a nadie, la gente se juzga ella misma con sus acciones y luego se sienten tristes cuando son descubiertos en público. Por eso les digo que aunque el Señor viene pronto todavía hay tiempo para arrepentirte y dejar que El tome el control completo de tu vida.

 

No poniendo tus ojos en las cosas pasajeras de la Tierra sino en las celestiales que son eternas, tan eternas como Jesús vivo cuya tumba es destino de los incrédulos que dudan su resurrección. Porque falsos profetas, apóstoles y maestros nos llevan por caminos de perdición y muerte y usan el nombre del Señor para lucrarse usando palabras decoradas y haciendo señales y prodigios manteniendo cautivos y encantados con vanidades humanas a los que no escudriñan las escrituras ni le piden al Señor que lo guie.

 

Hermanos el Señor Jesús viene pronto, anúncienlo por favor. Porque  el que no esté listo se quedará sufriendo tribulación como nunca ha habido .Muchos buscarán morir y la muerte escapará de ellos. Otros clamarán a Dios y no serán escuchados porque no escucharon a su hijo unigénito ni a sus siervos. Hagan el llamado ya: Al que robe que deje de robar, al que mate que deje de matar, al fornicario que deje de fornicar, al mentiroso que deje de mentir, al avaro que pare su avaricia, entréguense a Jesús y serán salvos y prosperados, mas el que peca seguirá pecando y será condenado y peor será el castigo para el que conociendo la verdad se dejó seducir por el mundo.

 

Alabado sea el nombre de Jesús hoy, mañana y siempre, que las bendiciones que esperan les lleguen al ciento por uno. El arrebatamiento de la iglesia es pronto, arrepiéntete hoy, cree hoy, bautízate hoy, entrega tu vida a Cristo hoy y hágase todo en tu vida conforme a su voluntad. Amén.

 

Muchas Bendiciones!

Si Dios no edifica la casa en vano trabajan los obreros (Salmo 127:1)!

Hector Brea Gil

Ministerio Cristiano Bíblico Planeta Tierra

Santo Domingo, República Dominicana